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martes, 12 de octubre de 2010

Sexo

El amor es ciego, dicen; el sexo es impenetrable a la razón y se burla del poder de todos los filósofos. Pero, de hecho, la elección sexual de un hombre es el resultado y la suma de sus convicciones fundamentales. Dime qué es lo que un hombre encuentra sexualmente atractivo y te diré toda su filosofía de vida. Muéstrame la mujer con quien duerme y te diré su valoración de sí mismo. No importa qué corrupción le hayan enseñado sobre la virtud del altruismo, el sexo es el más profundamente egoísta de todos los actos, un acto que él puede realizar por el solo motivo de su propio disfrute – ¡intenta pensar en hacerlo en espíritu de caridad desinteresada! – un acto que no es posible hacer en auto-humillación, sino sólo en exaltación propia, sólo con la confianza de ser deseado y ser digno de deseo. Es un acto que le obliga a permanecer desnudo de espíritu, así como de cuerpo, y aceptar su yo real como su criterio de valor. Él siempre estará o por lo menos deberia estar atraído por la mujer que refleja su más profunda visión de sí mismo.

El sexo es uno de los aspectos más importantes de la vida del ser humano y, por tanto, nunca debe ser abordado a la ligera o casualmente. Una relación sexual es adecuada sólo en base a los valores más altos que uno puede encontrar en un ser humano. El sexo no debe ser más que una respuesta a valores. Y es por eso que considero la promiscuidad inmoral. No porque el sexo sea malo, sino porque el sexo es demasiado bueno y demasiado importante. . .

El sexo debería implicar una relación muy seria. Si esa relación debería o no convertirse en un matrimonio es una cuestión que depende de las circunstancias y del contexto de la vida de las dos personas. Yo considero el matrimonio una institución muy importante, muy seria y una gran responsabilidad, pero es importante siempre y cuando dos personas hayan encontrado a la persona con quien desean pasar el resto de sus vidas – un asunto del cual ningún hombre o mujer puede estar automáticamente seguro. Cuando uno está seguro de que su elección es definitiva, entonces el matrimonio es, por supuesto, un estado deseable. Pero esto no quiere decir que cualquier relación basada en menos que una seguridad total es inapropiada. Creo que la pregunta de una relación sexual o de un matrimonio depende del conocimiento y de la situación de las dos personas implicadas y se debe dejar en sus manos. Las dos opciones son morales, siempre que ambas partes se tomen en serio la relación y que ella esté basada en valores.

1 comentarios:

  1. basandome en lo q escribio...
    q encuentra entonces ud sexualmente atractivo??

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